La pantalla como inicio
En Blart Design Lab, cada pieza empieza con un espacio vacío en la pantalla y una idea que quiere cobrar volumen. Llenar ese espacio no es una tarea sencilla, algunas ideas empiezan a ser esbozadas en un trozo de papel buscando la mejor forma de darles encaje.
En muchas ocasiones, se guardan ideas que ocurren inesperadamente, dibujando a mano y anotando formas geométricas. En esta fase es algo muy conceptual, sin entrar al detalle o la precisión porque todo eso llegará más adelante
El modelado CAD
En nuestro caso particular utilizamos FreeCAD. Al ser un software de código abierto, no es solo que sea gratuito. No hay suscripciones, ni bloqueos por licencias, ni necesidad de conexión a internet para validar el programa. En cuánto a la forma de trabajar con el software, está basado en bocetos y operaciones, de forma similar a otras soluciones como Fusion o SolidWorks, lo que permite modificar cualquier diseño de forma sencilla ajustando valores

Utilizo extrusiones, revoluciones, cortes para dar forma. Un milímetro en pantalla es la diferencia entre un pendiente elegante y uno tosco. Para conseguir el resultado deseado es necesario un proceso de iteración: diseño, borro, ajusto y vuelvo a diseñar hasta que la proporción es perfecta
El slicing o laminado
El laminado es el puente entre el diseño y la impresión, la pieza se corta en capas horizontales que la impresora irá construyendo una sobre otra. En un objeto pequeño donde necesitamos precision utilizamos una altura de capa de 0.14mm; para que lo podamos comprar con un objeto cotidiano, esto es el grosor de un folio y medio. El software encargado del laminado el slicer, en nuestro caso utilizamos el propio de la máquina: ElegooSlicer, el cual está basado en OrcaSlicer, este software convierte el diseño en G-Code, que es el lenguaje que lee la impresora
Aqui decidimos también, entre otros, el relleno, el grosor de paredes o el acabado superficial

Antes de imprimir, el software te dice cuánto pesará y cuánto tardará. Esto te permite optimizar para que el pendiente sea lo más ligero posible. Además podemos ver las trayectorias que ejecuta la boquilla en cada capa, permitiendo diagnosticar algunos problemas en la impresión
El valor del diseño propio
Cuando llevas unos pendientes de Blart Design Lab, no llevas plástico impreso; llevas horas de cálculo, diseño y exploración digital. Hemos hecho un proceso de desarrollo que genera un producto robusto y de calidad.
El valor del diseño propio no reside solo en la exclusividad, sino en la capacidad de volcar una idea personal en un objeto tangible. Cada curva y cada capa de material cuentan una historia de control técnico y sensibilidad estética. Crear tus piezas significa que el accesorio se adapta a ti (a tu estilo, a tu peso ideal y a tu identidad), y no al revés. Es, en esencia, joyería con alma tecnológica
